Vivimos tiempos donde las palabras "express",
"quick" e “instantáneo” redundan; comida congelada en minutos se
convierte en lista para comer, la era digital nos coloca ante la Internet, así
que las bibliotecas donde se solía pasar tiempo investigando y escribiendo no
están tan repletas de demandantes de libros, nuestras solicitudes ante
entidades e instituciones son de opción: Urgente, Instantánea, u Habilitada, la
velocidad del tiempo exige aceleración, sin embargo; la educación familiar
requiere considerarse con responsabilidad y solicitud, pasar tiempo de calidad
no debiese ser vista como en una posibilidad, más bien como una prioridad, para
así invertir en construir una familia sana, cimentada en valores sólidos,
evitando que terceros se aprovechen y planten ideas distorsionadas. La educación no
inicia en un plantel, inicia en el hogar.
“Dale buena educación al niño de hoy, y el viejo de mañana
jamás la abandonará” Proverbios 22:6 (DHH)
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